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Genealogía del Linaje de Loyzaga

NOTAS PREMILINARES: Las  investigaciones genealógicas que he realizado sobre mi familia abarcan varios siglos. Parte de ellas  se remontan hasta Ochoa García de Loyzaga que en 1330 llevó a cabo  la construcción de la Torre familiar en el valle de Galdames, y que probablemente fue el primero que utilizó el apellido de Loyzaga. Una parte de nuestra historia familiar la puede encontrar en mi reciente publicación Cuatro Siglos en Puerto Rico.

Los comentarios que se incluyen a continuación pretender ser un breve resumen de lo más significativo del Origen del Linaje de Loyzaga (publicación en preparación). Estos primeros comentarios se irán completando en este blog y con publicaciones en papel. También se va a vincular a este blog un amplio árbol genealógico de las diferentes ramas de Loyzaga-Loizaga que estamos desarrollando.

Origen del linaje de Loyzaga según Lope García de Salazar “El Sabio” (ó para más información)

Está perfectamente aceptado que la familia Loyzaga (también escrito como Loizaga, Luisaga y hasta otras 11 formas diferentes) proviene originariamente de una rama de la de Gamboa.

Para apoyar esta afirmación hay que tener presentes dos hechos fundamentales: para empezar porque “el primero que vino a poblar en Loyzaga” fue Mazuste de Gamboa (evidentemente un “Gamboa”), tal y como afirma Lope García de Salazar, en su libro “Las Bienandanzas e Fortunas” (1492). Pero, sobre todo porque durante las famosas Guerras de Banderizos”, que asolaron el Señorío de Vizcaya en los siglos XIV y parte del XV; “los Loyzaga siempre fueron de los principales aliados de los Gamboínos en su perenne enfrentamiento con los Oñacinos“.

Pero ello no impidió, más bien al contrario, que a lo largo de los siglos los Loyzaga se vincularon con otras muchas familias vizcaínas destacadas como las de Ayala, Salazar, Salcedo, Murga, Leguizamón, Zamudio, entre otras.

Mazuste de Gamboa se traslada a Loyzaga

Según Lope García de Salazar (1492) el linaje de Loyzaga se originó cuando Mazuste de Gamboa, originario de Guipúzcoa, se trasladó al valle de Galdames para “ser el primero que pobló en Loyzaga”. Debemos situar la llegada de “este antepasado de los Loyzaga” al valle hacia finales del siglo XII o principios del XIII. Ello lo refuerza que ya en el año 1212 Don Diego López de Haro “El Bueno” ( 5º Señor de Vizcaya ) concedió a esta familia (que sería el linaje de Loyzaga) el Patronato de la Iglesia de San Esteban de Galdames, con el “mortuero de San Julián de Ulibarri” (ver Enciclopedia General Ilustrada del País Vasco, tomo XXV).

Árbol de costados de Ochoa García de Loyzaga y sus hijos. Original de P. Gil-Loyzaga

Mazuste de Gamboa se afirma que “era de los Gamboa y procedía de Guipúzcoa”. Debió ser descendiente de Sancho Pérez de Guevara (según documentos de 1229, 1232 y 1243), que cambió su apellido por Gamboa cua

ndo heredó de su padre, Pedro Vélez de Guevara, las posesiones de Uríbarri-

Gamboa (Álava). Juan López de Gamboa, hijo de Sancho Pérez de Gamboa, se fue a vivir a Zumaya (Guipúzcoa) y de él descienden los Gamboa de Guipúzcoa y también Mazuste de Gamboa (ver árbol de Ochoa García de Loyzaga).

Lo de que Mazuste de Gamboa fue “el primero que pobló en Loyzaga” puede que fuera absolutamente literal, ya que incluso en la actualidad se trata de una población muy pequeña, próxima a San Pedro de Galdames. De hecho cuando se construyó la Torre de Loyzaga (hacia 1330) no había más que “dos o tres casas” alrededor.

En aquella época las incipientes urbes, con pocos servicios y apoyos, atraían a los pequeños artesanos y comerciantes, además, de a los regidores, alguaciles, etc. y al clero. Pero eran poco adecuadas para aquellos que tenían la intención de fundar una propiedad o heredad más grande. Estos últimos tendían a avecindarse en espacios despoblados aunque, generalmente, bien situados para el desarrollo de sus fines, ganaderos, agrícolas o comerciales. A pesar de todo buscaban zonas que estuvieran próximas a los pueblos o ciudades.

Otro dato que nos lleva a pensar que Loyzaga no era más que un despoblado es que Mazuste de Gamboa cuando tuvo que poner nombre a sus hijos (Pedro y Sancho de Larrea, éste último vivió en la Torre de Larrea) decidió utilizar el toponímico de Larrea que ya existía como población algo más desarrollada en el valle de Galdames.

Mazuste debió escoger la zona de Loyzaga por su indudable valor estratégico ya que se encontraba en la zona de paso entre los valles de Galdames, Sopuerta y de Salcedo. Además, esa zona del valle de Galdames es vecina y muy próxima al valle de Salcedo donde se habían afincado “los Gamboa”. Es muy posible que el valle de Salcedo fuera la tierra de María Sánchez de Salcedo, hija de don Sant García de Salcedo que murió en Alarcos (1195), y esposa de Pedro Vélez de Guevara, del que descienden los Gamboa (ver árbol de Ochoa García de Loyzaga).

Pedro y Sancho de Larrea y su enfrentamiento con los de Someano (hoy Castrourdiales). Los descendientes de Pedro de Larrea

Pedro de Larrea, primogénito de Mazuste de Gamboa, tuvo un hijo llamado Martín de Guerra y una hija (García de Salazar 1492), de la que luego se aportan más datos. Martín de Guerra, nieto de Mazuste, recibió en herencia la aldea de Santa Gadea, del valle de Sopuerta (no confundir con Santa Gadea del Cid de Burgos, ni con otras poblaciones del mismo nombre), y los terrenos vecinos. Este dato es muy relevante para los estudios del linaje de Loyzaga ya que, varios siglos después Pedro de Loyzaga del Sel, bisabuelo de Pedro de Loyzaga Mexía (ver árbol de mi bisabuelo: el Tte. Coronel D. Pedro de Loyzaga Mexía ) nacería en esa misma propiedad de Santa Gadea en 1704, que ya “era de los Loyzaga” desde el siglo XIII y que habían mantenido desde entonces.

Árbol de costados de Pedro de Loyzaga Mexía. Original de P. Gil-Loyzaga

Volviendo a la hija de Pedro de Larrea, que se comentaba al principio del párrafo anterior y de la se desconoce el nombre de pila, contrajo matrimonio con Fernand García de Chávarri y tuvieron dos hijos: Garci Galíndez, que heredó la casa familiar en la zona de Loyzaga, y Emilia. Como era muy frecuente en esta época ambos hermanos se casaron con otros dos hermanos de otra familia muy conocida en la zona, en este caso serían dos descendientes del Linaje de Zamudio. Emilia se casó con Sancho Sánchez de Larrea (de los de Zamudio) y su hermano, Garci Galíndez, contrajo matrimonio con la hermana de Sancho, de la que tampoco se ha conservado el nombre de pila (ver árbol de Ochoa García de Loyzaga).

Este entronque doble entre los linajes de Zamudio y de Loyzaga debió tener una gran importancia para “consolidar en la zona” a la familia Loyzaga. Ahora los Loyzaga emparentaban con los grandes linajes de Ayala y Salcedo. Comenzaba una larga serie de vínculos maritales con las principales familias vizcaínas que mantendrían durante siglos.

Los vínculos maritales eran imprescindibles, se han utilizado desde siempre, para reforzar la implantación y progresión de las familias, y no solo en las clases más poderosas, sino también en los gremios de artesanos y en todo tipo de etnias y clanes. En la Edad Media en el Señorío de Vizcaya los “bandos” se reforzaban por acuerdos de todo tipo, y también por matrimonios, garantizando la defensa de los derechos (patronazgos, anteiglesias, alcaldías, derechos de pastos y de pasos de cañadas, etc.) y la primicia social y económica. La defensa de esos derechos fue el origen de las interminables “Guerras de Banderizos” en el Señorío de Vizcaya.

Según relata García de Salazar (1492), en los valles de Galdames y Sopuerta (siglos XIII al XV) las enemistades crónicas comenzaron por la rivalidad entre las familias de Loyzaga y de Someano, que eran parientes. Un enfrentamiento grave se produjo, en los albores del siglo XIII, entre los hermanos Larrea, Pedro y Sancho, por un lado y Sancho Núñez de Someano, hijo de Sancho Momes de Someano, y sus seguidores por otro. Sancho Núñez mantenía una posición social y económica se predominio en el valle de Galdames. Esto queda patente en que había contribuido a la construcción de la iglesia de San Pedro de Galdames, lo que era un signo de posición social.

Los de Larrea, Pedro y Sancho, cuestionaron los derechos y hegemonía local de Sancho Núñez Someano. En el enfrentamiento entre ambas familias vencieron los de Loyzaga, aunque murieron los dos hermanos Pedro y Sancho de Larrea, hijos de Mazuste de Gamboa (García de Salazar 1492). Diego López de Aburnicano, sobrino de los de Larrea, llevó a cabo su venganza provocando incendios en varias propiedades de los de Someano causando muchos muertos y heridos.

Estos enfrentamientos y muertes, en ambos bandos, se considera el origen de las luchas enconadas de “banderizos”  de los siglos siguientes. Otras muchas familias, ligadas por vínculos de sangre y por matrimonios sucesivos, se involucraron posteriormente. Los Villa y los Ybarra apoyaron a los de Loyzaga, mientras que los de Garayzabal y Achurriaga se unieron a los de Someano.

Ochoa García de Loyzaga y la construcción de la Torre de Loyzaga (ver dibujo).

Torre de Loyzaga (de la Torre actual que fue reconstruida en los años '90, la original fue abandonada y destruida por un incendio). Dibujo original de Ana Gil Pérez.


Volviendo a la “Historia del Linaje de Loyzaga” debemos recordar que Garci Galíndez (de Loyzaga), hijo de Pedro de Larrea, contrajo matrimonio con la hermana de Sancho Sánchez de Larrea (del Linaje de Zamudio).

De este matrimonio nació Ochoa García de Loyzaga que es un personaje fundamental para la historia de “los Loyzaga”: primero porque consolidó el apellido Loyzaga (tal vez siendo el primero que lo utilizó, aunque algún texto habla de que su padre ya lo utilizaba) y, segundo, porque amplió de forma notable el mayorazgo y las rentas de la familia. Ambos datos se vinculan en el hecho de que fue Ochoa García el “que pudo” construir la Torre de Loyzaga (hacia 1330) y es probable que entonces adoptase este apellido.

Ochoa García de Loyzaga contrajo matrimonio con una hija de Juan Ortiz de San Julián de Mena (ver árbol de Ochoa García de Loyzaga) y de María Sánchez de Salcedo. De este matrimonio nacieron Sancho García, Teresa y Mencía de Loyzaga.

Desde entonces Ochoa García quedaba vinculado al linaje de Salcedo de muchas formas pero, especialmente, por convertirse en el Cabezalero de Juan Sánchez de Salcedo, hombre muy bien situado y consejero de  Doña María I Díaz de Haro,  Señora de Vizcaya .

La herencia de “los Loyzaga” se incremento de forma notable con la herencia del propio Ochoa García (incluidas posesiones en el valle de Sopuerta, como Santa Gadea que era del hermano de su abuela y otras), con la aportación de su esposa y con lo que le cedió Juan Sánchez de Salcedo por su función de Cabezalero (ver libro “Cuatro Siglos en Puerto Rico”. Ochoa García de Loyzaga dispuso en su testamento, lo que resulta interesante, repartir sus propiedades a partes iguales entre su hijo varón y sus dos hijas.

Valles de Galdames y Sopuerta. Situación de las Torreas de Loyzaga, Larrea e Ibarruri. Dibujo original de Ana Gil Pérez.

Pero todas estas propiedades, obtenidas por Ochoa García y sus descendientes, no tendrían ningún valor sin el establecimiento de métodos de “protección y control”.

Ybarra y Bergé (1967) explica que “los Loyzaga” llevaron a cabo una estrategia de defensa mediante la construcción de “avanzadas o atalayas de la Torre Mayor de Loyzaga”, que se comunicaban entre ellas mediante luces (fogatas de noche) u otras señales visuales.

Tanto las casas como las Torres vinculadas al linaje las llevaron hacia el valle de Sopuerta, hacia San Esteban de Galdames y hacia el barrio de Villa (Ybarra y Bergé,1967, ficha del Escudo de Cerrillo y en el Solar de Arce, tomo 5-2, página 389). Además construyeron otras Torres (Torre de Ibarruri entre otras, ver mapa de los Valles) y algunas casas más grandes o palacios.

Bibliografía comentada.

García de Salazar. Lope. Las Bienandanzas e Fortunas. Códice del siglo XV. Edición por Ángel Rodríguez Herrero. Editado por la Excma. Diputación Provincial de Vizcaya. 1955. 524 págs.

para más información pinche aquí

Gil-Loyzaga, Pablo. Cuatro Siglos en Puerto Rico. Editorial VisionNet (Madrid) 2007:1-242 págs. I.S.B.N. 978-84-9821-781-0. 242 págs.

para más información Cuatro Siglos en Puerto Rico

Ybarra y Bergé, Javier de. Escudos de Vizcaya. Tomo 5. Las Encartaciones. Vol. 2. Valles de Carranza, Trucios, Arcentales, Sopuerta, Galdames y Villa de Lanestosa. Biblioteca Vascongada. Librería Villar. DL BI 460-1957. 391 págs.

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